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Magreth IPS

Una guía práctica para aprender a reconocer, manejar y reducir el estrés en la vida cotidiana.

El estrés forma parte de nuestra vida y puede aparecer ante situaciones laborales, familiares, personales o ante cambios importantes. Aunque una cantidad moderada de estrés puede ayudarnos a responder ante determinadas situaciones, cuando se mantiene durante mucho tiempo puede afectar nuestro bienestar físico y emocional.

 

Por eso, aprender a reconocer nuestras señales de estrés y contar con estrategias para manejarlo puede ayudarnos a cuidar nuestra salud y mejorar nuestra calidad de vida.

¿Cómo saber si estamos experimentando estrés?

El estrés puede manifestarse de diferentes maneras. Algunas señales frecuentes son:

  • Preocupación constante o dificultad para desconectarse.
  • Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Sensación de cansancio frecuente.
  • Tensión muscular, especialmente en cuello y hombros.
  • Dolor de cabeza.
  • Alteraciones en el sueño.
  • Respiración acelerada o sensación de tensión corporal.

 

 

Estrategias de respiración

Somos una IPS habilitada con vocación de servicio, comprometida con la salud y el bienestar de cada paciente. Nos distingue la atención humanizada, la calidad clínica y la cobertura a domicilio.

1. Respiración 4-6

Una estrategia sencilla para practicar en cualquier lugar:

Siéntate cómodamente y relaja los hombros.

Inhala lentamente por la nariz durante 4 segundos.

Exhala suavemente por la boca durante 6 segundos.

Repite el ejercicio entre 5 y 10 veces.

 

2. Respiración abdominal

Esta técnica busca favorecer una respiración más lenta y consciente.

Coloca una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen.

Inhala lentamente por la nariz intentando que se eleve principalmente el abdomen.

Exhala de manera suave y prolongada.

Continúa durante unos minutos, prestando atención al movimiento de tu cuerpo.

Estrategias de relajación

Relajación muscular

El estrés puede generar tensión en diferentes partes del cuerpo. Una forma de reconocerla es realizar una breve relajación muscular:

Manos: aprieta suavemente durante unos segundos y luego relaja.

Hombros: elévalos hacia las orejas y después déjalos caer.

Rostro: relaja mandíbula, frente y ojos.

Piernas: tensiona suavemente y luego libera la tensión.

Realiza cada ejercicio sin generar dolor y acompáñalo con una respiración lenta.

Otras formas de manejar el estrés

Las técnicas de respiración y relajación pueden complementarse con hábitos cotidianos:

  • Dormir y descansar adecuadamente.
  • Realizar actividad física de acuerdo con las propias condiciones.
  • Organizar las actividades y establecer prioridades.
  • Tomar pausas durante la jornada.
  • Mantener espacios de recreación.
  • Hablar con personas de confianza.
  • Evitar acumular preocupaciones sin buscar apoyo.
  • Dedicar algunos minutos al día a actividades agradables.

💙 Una pausa también es una forma de cuidarnos

No siempre podemos cambiar las situaciones que generan estrés, pero podemos aprender a reconocer cómo nos afectan y desarrollar recursos para afrontarlas de una manera más saludable.

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